miércoles, 11 de septiembre de 2013

SISENÈG

que el primer día creó el hombre la noche sólo como consecuencia del día, como fin último,
y al siguiente creó el mar y mirándolo vio que también el cielo porque se reflejaba;
que el tercer día creó el hombre los usos de las plantas, y después una a una las mismas plantas mientras les colgaba su utilidad como una medalla vieja;
que el cuarto creó el sol y se encontró la luna,
y el quinto creó peces y pájaros a los que envidiar, peces y pájaros para ponerlos donde no llegaba y llenar con ellos los espacios vacíos;
que el sexto día creó el hombre animales y después creó otros hombres porque sin ellos la vida era demasiado buena, según parece;
       y entonces se miró en ellos y se encontró,
              y trató de gobernarlos y se rebelaron,
       y trató de quemarlos y le ardieron en las manos;
así que el séptimo día creó el hombre a dios porque no le quedaba otra;
y gobernó fácil;
y tergiversó los odios;
y reescribió esta historia para que todo coincidiera.

viernes, 6 de septiembre de 2013

LA IRONÍA DEL GIRASOL


Al irme, no hubo despedida,
ni llanto,
ni madre, ni cruce.

Pero sí aire,
un aire azul, callado,
de un día de mayo,
que me envolvía,
me arrojaba.

Y recuerdo caer.

       Recuerdo cambiar.

Y también que mientras cambiaba
veía a los demás al fondo, muy lejos,
juntos en la distancia.

A veces pienso en si volviera aquel viento,
si volviera a llevarme,
en que rodasen ante mí otras vidas
y se engranaran con la que tengo.
       Pero es tarde.
No sé si porque ya no soy
o porque ya no estoy
o porque, al final,
como un girasol cualquiera
he empezado a echar raíces.



Gracias, Ernesto, por la bonita foto.


jueves, 8 de agosto de 2013

YA SIEMPRE EL MISMO SEIS DE AGOSTO

Amaneció prudente el día
deslizando pálida, templada luz,
como dedos de un escalador minucioso
sobre la roca.
Yo dormía.
Se arrastraron sombras
hasta recogerse en su materia,
perdimos los pardos colores de la noche,
se matizó el todo y se dispersó en prismas,
grumos, en minucias.
Lo hizo en silencio.
En completo silencio ardió la vida
y todo sucedió sin más;
sin previo aviso, ni importarse,
fue como ardió la vida mientras tú te ibas
y yo dormía, padre,
mientras tú te ibas
yo dormía.

Para Antonio Montes, mi padre.

lunes, 27 de mayo de 2013

HISTORIAS DE BARCELONA I

Me gustaba estar con él
porque parecía saber decir muñeca a una chica
sin parecer idiota,
sin poner orejas de Clark Gable,
sin andar entablillado como Wayne,
sin notársele en absoluto la falta de un palillo
en la comisura de su boca.
Y por aquella época esto me parecía algo grande,
¿qué queréis que os diga?
Así que en la playa muñeca y al sol muñeca
y a la tipa del bar de Sants muñeca,
y todas sonreían para mi sorpresa
porque él no era alto, ni guapo,
ni miraba con la letanía de un animal salvaje,
ni profundo como si olvidara,
ni se dejaba entrever un espíritu frágil
sobre el que pudieran soñar miserias,
miserias que pulir con los besos
aquellas chicas náufragas,
o con sus cuidados inconclusos ni aún mañana,
o con toda una vida si hiciera falta,
no, no había nada de esto,
pero aún así a ellas se les oía quebrar el muro
y se dejaban llegar la sonrisa
como si fuera poca cosa
a sus bocas pálidas de bañista,
al aire cargado de humo y verano,
a mi embeleso de adulto recién nacido.
Y mientras tanto él,
cada momento nazareno abrupto, enrevesado,
él sin más fumaba porque todo esto le daba igual,
como le da igual la lluvia al agua,
como la luz al fuego,
y tuvieron que pasar algunos años
y hacerse un poco más vivos mis ojos,
para saber que, en realidad,
ese era su único secreto.

martes, 14 de mayo de 2013

SANGUINA


Baja la rambla en rojo, blanca
algodonada;
dormida, labios de Babilonia
enormes y fantasmales
sellan la mujer dormida
que baja la rambla.
No entiendo de colores, no sé
si es púrpura o carmesí,
si su venta tiene algo que ver
con esos labios redondos
y comidos.
      La carne era suya
así que hizo de ella lo que quiso
o eso estuvo diciendo durante un tiempo.

Baja la rambla y algún viejo en los bancos
la desea
o desea lo que ve
o lo que sea que suceda.
      Y el deseo se vuelve sólido
y cae al suelo con el estrépito
de una mandíbula en mordida.
Ella se vuelve y sonríe
y se agrietan sus labios,
profundos desfiladeros por los que gotea
mientras yo no sé hacer de esto un dibujo
que valga la pena;
pero es por intentarlo con el negro del grafito:
      con sanguina lo acabo con un par de trazos.

jueves, 28 de febrero de 2013

A NADIE LE GUSTAN LAS DESPEDIDAS

El humo ya es bastante divagar 
para una sala tan pequeña;
        las volutas de humo.
Cuando hablas se desenredan palabras
de tu pelo ondulado.
Cualquiera que las viese
las sabría redondas, 
o así es como yo las veo.
Redondas e infranqueables.

        Déjame decir algo.
Si esto es una despedida, prefiero 
que acabes pronto.
Que no divagues. Que no fumemos.
Que no sean tan lisas tus palabras
para poder meterme en ellas
       e intentar romperlas.

Y eso es todo. 
       Y eso es todo, continúa.

jueves, 13 de diciembre de 2012

POEMA DEL COÑÁ

que me deje como estoy
que me deje temblando
que me deje.
que en la barra se amodorre el gato entre los codos del alcohol
la vaselina del sueño y el tiempo
que no es si no miel que cae de la cuchara a la mesa
enredándose como el tiempo se reflexiona
como el tiempo cae de la cuchara a la mesa
de la mesa al alcohol, del alcohol al sueño
que me deja temblando
que me deja como estoy.
y no, no me llames.
y no, no me busques.
qué delicia este coñac viejo y seco que desgrasa mi garganta
que abrasa al pasar y hace enfurecer los tendones
toser los músculos
devanarse las arterias
que me limpia la lengua, la lengua muerta
como un analgésico desmayado en su centro
que supura en las cadenas montañosas de la superficie de la lengua
nevando en sus picos sonrojados
y se disuelve y me cura y me olvida
y me mata
y me salva.